Henri Guaino ha rescatado para Nicolas Sarkozy el concepto de “política de civilización”, acuñado por Edgar Morin, con el objeto de dar una significación política y una perspectiva a su quinquenio.
Edgar Morin escribió en 1997 el ensayo Política de civilización junto a Sami Naïr, dando su particular respuesta a la pregunta: “¿adónde se dirige nuestro mundo?”
El libro compagina críticas a la globalización y al liberalismo moderno con la exaltación del concepto de “civilización”, asociado la igualdad de oportunidades y la solidaridad. Sarkozy lo ha traducido a su terreno como una nueva forma de entender la gestión a través de una serie de reformas que “rehumanicen la sociedad”, con el fin de que la política llegue al “centro de los problemas” de los ciudadanos, y que estos se pongan “en el corazón de la política”.
Previamente, en 1995, Morin escribió para la revista “Complejidad” un artículo titulado “Una política de civilización”, que comienza con una lacónica frase suya: “Mi optimismo se funda en lo improbable”. Morin señaló que “la política de civilización no debe reducir el pensamiento y la acción de la política, sino volver a darle sentido, dando respuesta a problemas privados o existenciales. […] El objetivo de la política de civilización es el bien-vivir y no el bienestar que, reducido a sus condiciones materiales, produce malestar”.
Sami Naïr se ha desmarcado de lo que considera un hurto intelectual de su trabajo, señalando que hay una gran diferencia entre el año en que escribieron el libro, en 1997, y hoy día, década en la que se ha desarrollado una “crisis sin precedentes de las políticas sociales”.
Naïr reprocha a Sarkozy que sus políticas están en las antípodas de lo que el definió como los “bienes universales” al margen del mercado, como la educación, salud y vivienda, que, en su opinión, Sarkozy ha “mercantilizado”.
Morin, sin embargo, contempla con mayor confianza la iniciativa de Sarkozy, viendo que sus ideas pueden influenciar y guiar la política del Presidente de la República, que le ha puesto en el ojo del huracán (Hasta ha creado una web personal). La primera edición de su ensayo no suscitó gran interés en su día; hoy, en cambio, se ha reeditado y convertido rápidamente en éxito de ventas en Francia y Bélgica. A pesar de ello, Morin aprovecha para mandar mensajes, como el del pasado 8 de enero en Le Monde: “La política de civilización no debe estar hipnotizada por el crecimiento”.
Sarkozy interpreta su política de civilización con cambios en 5 ámbitos: en política internacional, en inmigración, economía, educación y trabajo. Destacan sus propuestas en política internacional -el Consejo de Seguridad de la ONU necesita 5 nuevos miembros permanentes: Alemania, Japón, Brasil, India y un gran país africano-, en inmigración -política de cuotas, para que cada año el Parlamento fije el número de extranjeros que pueden ser necesarios para la economía francesa, privilegiando la “inmigración de trabajo” en detrimento de la “inmigración familiar”-, y en trabajo -poniendo fin a las 35 horas-.
El nivel en que se encuentra la discusión política en Francia da cierta envidia, mientras en España aguardamos las próximas ocurrencias de ZP…
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