Max Gallo es el más y mejor conocido historiador francés del momento, que saltó a la fama con su enorme novela histórica sobre Napoleon Bonaparte. El Napoleon de Gallo es un elemento clave para acercarse a la personalidad e intrahistoria del Emperador, a su talento para la guerra, a la poderosa ascendencia que sobre él tenía Josefina, a la naturaleza de cuantos le rodearon en el ejercicio del poder, como Talleyrand o Fouché.
Tras el éxito de esta novela, Gallo convirtió su talento a la religión del mercado, y hoy publica varias novelas históricas al año ayudado (forzosamente) por un equipo de varios “negros”. Esta circunstancia no impide que reciba varios premios por sus obras al año, algo que le encumbró a la Académie Française, de la que es miembro desde mayo de 2007. Su discurso de investidura, presenciado por Nicolas Sarkozy, versó, como es tradición, sobre su predecesor en la silla que ocupa: Jean-François Revel.
Gallo, ex Comunista y ex Socialista, sorprendió con multitud de citas del gran liberal, lo que hace atractivo su discurso por acercarnos a las reflexiones de Revel, aunque eludiese entrar en valoraciones. No obstante, Gallo se atrevió a trazar parte de su personalidad:
“Revel destroza los tabú, ninguna prudencia detiene su pluma. Es uno de esos hombres que se comprometen. Lo demostró bajo la Ocupación, después combatió el Colonialismo, criticando el Gaullismo triunfante […]. ¿Quién es por tanto J.F. Revel? Un escritor de los más grandes. […] un humanista comprometido contra los totalitarismos, que defendió siempre la libertad de expresión […]. Lucidez, libertad, responsabilidad, valentía, rechazo del cinismo y de la pasividad, bondad, estos son los pilares del pensamiento y del comportamiento de Revel”.
En Le Figaro se encuentra el discurso completo de Gallo, así como un resumen.