2 años ha durado el equipo de Prodi en Palazzo Chigi. De un mes de Abril de 2006 en que “Il Cavaliere” era denostado, hemos pasado a otro mes de Abril, este de 2008, en que “Il Professore” ha sido denigrado por todo el País. ¿Cómo se puede tardar tan poco en pasar de héroe a villano? ¿Es un problema del Polo de izquierdas o de la otrora alianza de Forza Italia-Alleanza Nazionale-Lega?
Rizzo y Stella, ambos periodistas, han encontrado una respuesta a estas preguntas, y la han publicado en el mayor éxito de ventas de ensayo político de la historia de Italia: La Casta. Los 2 autores denuncian a una dinastía política, una “casta” que está anquilosada en el poder del país desde hace decenios.
Según ellos, los políticos italianos son una oligarquía (y una gerontocracia, habría que añadir) que centraliza el poder, y que deja la autonomía de los mandos intermedios disuelta o debilitada. Para ello cuentan con diversos mecanismos electorales, construidos de modo que confirman invariablemente a esa oligarquía en el poder.
Revelan que en su país los sueldos de los diputados son el triple de la media de los Parlamentos europeos. Que las cuentas de la Presidencia del Gobierno desafían las leyes de la física y de la lógica, pues alguno de sus aviones acumula hasta 37 horas de vuelo al día (!!).
Dicen sarcásticamente que “sobre la casa Sicilia nunca se pone el sol”, pues cuenta con 218 sedes tipo “embajada regional” en el mundo. Región donde además trabajan 200.000 funcionarios (1/3 del total nacional). Ponen como ejemplos de despilfarro que el Quirinale (donde el costo del personal absorbe el 87% del presupuesto), cueste 4 veces lo que Buckingham Palace; los 60 millones de euros al año destinados a financiar los “periódicos de partido” (en clara competencia desleal con los “privados”), o los 23.685.-€ de sueldo mensual que cobra el Presidente de la región Trentino Alto-Adige.
¿Quién ganará este domingo 13 de abril? Hoy señala Il Corriere que el complejo sistema electoral puede originar una situación de bloqueo con un Berlusconi comandando la Cámara Baja, y un Veltroni en la Alta. El fantasma italiano de la “gobernabilidad imposible” del país planea de nuevo.
Termino con una recomendación: todo aquel que piense que la clase política española es una ruina, que eche un vistazo a este libro…