¿Y por qué no? El nuevo Gobierno folclórico de Zapatero prima el marketing, el impacto mediático.
Maleni “la reprobada” repite. El Ministro de Justicia más imparcial de la democracia, el de los 250.000 eurillos para unas chapuzas en el piso, también. Tendremos una Secretaria de Estado de Educación con facultades esotéricas para negociar con muertos. Paridad al cuadrado, para “predicar con el ejemplo”. El gobierno de la provocación, dicen algunos. Cosmética. Lo de Chacón, mola mogollón! Quieren una Condoleezza Rice a la española. ¿Nos hará olvidar a aquel Ministro de Defensa socialista, que se auto-condecoró con una medalla nada más llegar, por sus marciales méritos? Populismo al poder, en el poder. Miguel S., el de las fotos y los dossieres, al frente de Industria. Desatinos continúa. El doble nombramiento de Espinosa como Ministra de Medio Ambiente y Agricultura, ha puesto de acuerdo a regantes, sindicatos y ecologistas… a todos en contra, claro. Propaganda, publicidad. Proselitismo.
¿Cómo lo ven Marcelino Iglesias y Juan Alberto Belloch? Nunca pudieron convencer a Morlán, aragonés, compañero de Partido y Secretario de Estado de Infraestrucutras (hoy desposeído de poder ejecutivo real) de construir la segunda estación para evitar que el 42% de los AVE que van de Barcelona a Madrid pasen de largo por Zaragoza. Quizá nunca lo intentaron: esta semana ha quedado patente la importancia que da Zapatero a Aragón, y la falta de correspondencia que tiene con el peso de una comunidad gobernada por el PSOE desde hace 9 años. Lo que evidencia la influencia y ascendencia que tienen nuestros dos gobernantes socialistas MI y JAB en su propio partido.
A Zapatero sólo le ha faltado crear el Ministry of silly walks de Monty Phython.