El mayor escándalo de las elecciones presidenciales francesas 2007 fue el fichaje por parte de Nicolas Sarkozy de Éric Besson, Secretario Nacional de Economía del Partido Socialista y militante PS desde hacía 15 años (1993-2007).
Besson, que en enero 2007 había calificado a Sarkozy en la introducción de un panfleto anti-Sarko de 140 páginas como un “neoconservador norteamericano con pasaporte francés”, criticó abiertamente las propuestas electorales del Partido Socialista. Por este motivo, Ségolène Royal lo menospreció ante la prensa: “¿Quién conoce a Besson?”, dijo. La respuesta se la encontró en un libro de gran éxito, escrito por el tal Besson, y titulado “¿Quién conoce a Ségolène Royal?”
Raudo y veloz, Sarkozy reaccionó ofreciendo a Besson un puesto de asesor, con el objeto de comenzar la integración de pesos pesados del Partido Socialista en su entorno político, para dividir y paralizar a su adversaria, y vanagloriarse de la apertura de su mensaje, acercándolo al centro e incluso al centro-izquierda. Fruto de esa estrategia fueron los fichajes estrella de Bernard Kouchner, ex socialista y actual Ministro de Asuntos Exteriores, y Dominique Strauss-Kahn, cuya candidatura a la dirección del FMI fue impulsada por Sarkozy.
Besson es actualmente Secretario de Estado de Evaluación de Políticas Públicas. El pasado mes de enero organizó junto al Primer Ministro François Fillon, un coloquio en la Sorbonne sobre “la Vía Progresista”. Invitado especial: Tony Blair.
Tony no defraudó, señalando que “si fuera francés, estaría a la izquierda, pero con los que quieren refundarla”. Este mensaje resultaría una obviedad si no fuese porque Blair lo dijo delante de todos los miembros del “pôle gauche” creado por Sarkozy y coordinado por Besson, que agrupa a antiguos electos socialistas en círculos cercanos al Presidente francés. Esto es, Blair confesó estar junto a los conocidos como “refundadores” de la izquierda francesa: que hoy están con Nicolas Sarkozy. El descrédito del Partido Socialista resulta extraordinario en boca de Tony Blair.
François Fillon indicó que el “sistema binario derecha contra izquierda, conservadores contra progresistas, está superado hace tiempo. Hay que terminar con la izquierda dogmática en la forma y a veces liberal en el fondo, y una derecha liberal en la forma y a veces conformista en el fondo”.
El acto se cerró con los aplausos de Besson, cuando Fillon felicitó a Blair por “haber tenido el coraje de ser fiel a sus convicciones” uniéndose al movimiento de Sarkozy, señalando que “los que son fieles mucho tiempo al mismo clan y al mismo hombre, raramente son fieles a sus convicciones”.
Sencillamente, alucinante.