bibiana-aido-feminismo-radical-ministerio-igualdad-ley-igualdad.pngBibiana Aído está sorprendida por las críticas que recibe de la prensa. Alguien debería explicarle que el buenismo que invade Ferraz y Moncloa no se extiende a otros rincones de España. Ser guay o un fistro no es igual de divertido si eres Ministro que si eres un ciudadano de a pie que padece una crisis económica. Tampoco significa que todos los ciudadanos estemos obligados a comulgar con las ideas del feminismo radical.

Aún así, su mentor intelectual (Manuel Chaves) ya ha salido en su defensa, con el socorrido “le critican por ser mujer”.

Esta situación recuerda una escena que Bradbury retrató con maestría en Fahrenheit 451, donde en un mundo al revés, los bomberos, en vez de apagar fuegos, se dedican a quemar libros. El capitán de los bomberos exhibe la Ética de Aristóteles mientras dice: “cualquiera que lo haya leído a la fuerza ha de considerarse superior a quien no lo ha leído”. Tras esta reflexión, añade: “es inútil Montag, todos tenemos que ser iguales. El único modo de alcanzar la felicidad para todos es ser hechos iguales, estar todos al mismo nivel. Por eso tenemos que quemar los libros, Montag. Todos los libros.

Esta escena, que Truffaut reflejó con solemnidad, nos muestra como Bradbury cree que la lucha por el absolutismo de la igualdad o la igualdad absoluta entre unos y otros es una majadería como la quema de libros.

La Ley de Igualdad trata a la mujer en la práctica como un inferior que necesita del favor legal de la cuota para estar presente en el cotarro del poder.

Y la realidad es que esta Ley no ha conseguido evitar que haya una mujer menos en el Congreso en comparación con la pasada legislatura. Y que no supongan más que el 36% de la representación. ¿Pero no nos ha dicho el PSOE hasta la saciedad que el umbral mínimo inexcusable estaba en el 40%? ¿Cómo es posible?

La situación es aún más sangrante si vemos que el PSOE tiene 4 diputadas menos. ¡y eso que ha ganado 5 escaños! El PP, en cambio, ha ganado una diputada en correspondencia con 2004. Unos prefieren continuar con los gestos cara la galería, con Ministerios virtuales, mientras otros siguen aportando hechos.

La única igualdad apreciable en el nuevo gabinete de ZP, hasta hoy, es la del encefalograma plano.

Archivado en España | Fecha: 25 de Junio de 2008 | 13 comentarios »