Vía elconfidencial.com | F. Quevedo.
Cuando en la Oficina de Campaña de Barack Obama se plantearon que su líder hiciera una gira por Europa, hicieron un repaso sobre los países que el candidato demócrata debería visitar. A los 3 obvios -Francia, Alemania y Gran Bretaña- se propuso añadir un cuarto, y se barajaron 2: Italia y España. Roma se descartó porque hubiese significado un exceso de gobiernos de centro-derecha –París y Berlín- teniendo en cuenta que, además, en Londres se augura un próxima victoria de los tories, razón por la que, además, Obama se había visto con David Cameron.
Demasiado líder conservador para un candidato supuestamente de centro-izquierda. Incluso John McCain podría haberlo utilizado en su contra para minar la credibilidad del programa de cambio de Obama. La otra alternativa era, lógicamente, España: un gobierno de izquierda y un líder, Rodríguez Zapatero, que en principio podía acoplarse al tipo de mensaje positivo que ofrece Obama.
Sin embargo, los asesores del senador de Illinois rechazaron de inmediato la idea, por 2 razones. La primera que, aunque Obama se presente como un líder de centro izquierda, en Estados Unidos los radicalismos socialistas están muy mal vistos, y un primer ministro europeo que a los ojos de los norteamericanos aparece como aliado de Chávez, Castro y el resto de líderes populistas latinoamericanos no es una buena tarjeta de visita. “Es un comunista”, dicen en los despachos de Obama, y también en los de McCain. Y un comunista en Estados Unidos es como aquí un fascista, es decir, persona non grata.
La segunda razón tenía aún más peso negativo, si cabe, que la primera, y es que los asesores de Obama le recordaron que Rodríguez había permanecido sentado al paso de la bandera norteamericana en un desfile de las fuerzas armadas en Madrid, hace poco más de 4 años, en protesta por la Guerra de Iraq: “Si te ves con él, McCain te lo va a estar recordando todos los días”, le debieron decir sus consejeros. Solución: tampoco se incluye a España en la visita.
Tanto Obama como McCain han elegido ya sus interlocutores en Europa: Sarkozy, Merkel y David Cameron. Es tremendamente preocupante que Rodríguez siga empeñado en esta especie de aislacionismo exterior que mantiene a nuestro país ajeno a las grandes decisiones de occidente, y que a mi me recuerda al franquismo. Madrid no cuenta, ni para bien ni para mal. Formamos parte de esa especie de movimiento de no-alineados que en su día llamé el Cuarteto de Ipanema –Castro, Chávez, Kirchner y ZP-, que ya suma nuevos socios –Morales, Correa, Ortega-, y del que somos el pilar más débil y al que todos los demás toman por el pito del sereno.
Rodríguez Zapatero vuelve a formar parte del club de los gobernantes más sátrapas del planeta, y nos alejamos un poquito más, si cabe, de las naciones que más cuentan, de las naciones que deciden, de las naciones que tienen en su mano el futuro de nuestro planeta… Para un líder político que se precia de buscar un mundo mejor, la elección no puede ser más desacertada. “Es un comunista”. ¡Hay que jo…!
El PSOE está celebrando esta semana sus primeros 100 días de gobierno A LO GRANDE. Hoy se ha anunciado un