Escribí hace unos días sobre las desastrosas consecuencias de la Ley Aubry por la que se obligó a muchas empresas a implantar semanas laborales de 35 horas en Francia.

En el otro extremo tenemos otra desastrosa iniciativa sobre tiempo de trabajo, la Directiva que ampliaba las semanas de 48 horas de trabajo a 65 horas en toda la UE, aprobada por el Consejo de Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales de la UE, con la connivencia del Ministro español, Sr. Corbacho.

Esta mañana el Parlamento Europeo ha votado contra la Directiva. Ahora habrá que negociar con los Estados y la Comisión para rectificar este paso en falso.

Como decía, en contra de lo que afirma hoy El Mundo, Rodríguez Zapatero, lamentablemente, no se oponía a tal medida. Tal preocupación llegó al Ayuntamiento de Zaragoza el pasado mes de junio, cuando debatimos una moción para instar al Gobierno del PSOE a cambiar su titubeante postura.

El que olvida la historia está condenado a repetirla. Por eso, las felicitaciones de hoy no pueden hacernos olvidar el agravio de antesdeayer. Y con este propósito, transcribo a continuación la intervención que realicé en el Pleno.

—————————–

Vamos a apoyar la moción. Nos preocupa sobremanera el planteamiento de la Directiva de tiempo de trabajo. El Partido Popular está en contra por 3 motivos principales:

- Porque nos preocupa que la Ley española sufra modificaciones que perjudiquen a los trabajadores.

- Porque en el PP nos preocupan todas las repercusiones negativas que tendría sobre la conciliación laboral y familiar, y sobre la seguridad y salud en el trabajo.

- Y porque creemos más, en fórmulas que fomenten la productividad y la formación de los trabajadores, que el “abaratamiento del empleo” con esta sobreexposición al trabajo.

Más aún: lamentamos profundamente que el Gobierno de España, liderado por un partido obrero, se haya abstenido en la toma del acuerdo, y no haya votado en contra del mismo. El Partido Popular jamás habría aceptado un acuerdo parecido, que tendría unas consecuencias muy desfavorables sobre los derechos de los trabajadores y sobre los mecanismos legales que los protegen: esta directiva implicaría rehacer toda la normativa laboral, pues destroza el Estatuto de los trabajadores, y obligaría además a renegociar todos los convenios colectivos del país.

Confiamos en que el PSOE corrija su rumbo errático en la negociación. ¿Sabían ustedes que el Ministro de Trabajo español, Sr. Corbacho, abandonó precipitadamente la reunión antes de su finalización, a pesar de la importancia del asunto que se debatía? Es primordial enderezar el rumbo, pues el órgano que representa a los gobiernos nacionales en las instancias comunitarias emitirá el texto definitivo en fechas próximas, para que se debata y vote en el Parlamento Europeo, ya que el procedimiento legislativo es de codecisión.

Y curiosamente, ¿saben quien es el ponente de esta directiva? el eurodiputado español Alejandro Cercas. Del Partido Socialista Obrero Español. Les recuerdo que el ponente es el que defiende la Directiva. Convenzan ustedes a su compañero de partido, en el que lleva militando 34 años, para que reconduzca los planteamientos de la directiva a los propios de su país. O al menos, háganle llegar el resultado de esta moción. Que no mire ni a sus homólogos franceses, cuyo Partido Socialista inventó las 35 horas que hoy han paralizado al país, ni al Gobierno laborista de Gordon Brown que ha impulsado esta Directiva. El resultado correcto lo tiene en casa.

Nos preocupa que el texto actual de ordenación del tiempo de trabajo introduzca elementos intervencionistas y complejos. Porque creemos que en España no existe una demanda para modificar el sistema actual. La normativa que regula la ordenación del tiempo de trabajo en nuestro país es simple y flexible, garantizando protección y dinamismo en el mercado laboral.

En el PP creemos que no es conveniente apostar por la ampliación de la jornada laboral, no trabajar más horas de las establecidas por ley, sino trabajar en mejores condiciones de calidad. Pensamos que hay defender el buen sistema de diálogo social español para que el empresario y el trabajador estén en la misma posición. Y pensamos que hay que rechazar esta directiva: España se abstuvo, el PSOE se abstuvo, y nosotros la hubiésemos votado en contra.

Como decía, vamos a apoyar la moción, aunque si están ustedes de acuerdo, nosotros añadiríamos a la parte dispositiva, en vez de la última línea que dice “exija su no aplicación”, que “el Ayuntamiento de Zaragoza insta al Gobierno de la nación a rectificar su tibia posición actual de abstención para votar no a la directiva”.

Archivado en España, Europa | Fecha: 17 de Diciembre de 2008 | 5 comentarios »