crisis-optimista-antropologico-paul-krugman-rodriguez-zapatero.jpgPaul Krugman fue recibido por Zapatero en un intento de mitigar las duras críticas que, con buen criterio, preveía que el Premio Nobel haría de las perspectivas económicas españolas.

No sirvió de mucho, pues Krugman se despachó a gusto. Sostuvo que la perspectiva económica española es “muy dolorosa” dentro de un panorama mundial aterrador; que son imprescindibles medidas drásticas que aún no se han adoptado porque los parches convencionales no sirven de nada, y que si la coyuntura es hoy “especialmente difícil” en España, en los próximos años “lo será aún más”.

Krugman pronosticó mucho dolor durante el largo proceso de recuperación para España porque es un país con condiciones menos atractivas que en el pasado.

Frente a él, el mago del humor Rodríguez Zapatero, el optimista antropológico, quien dijo que “la economía española está mejor preparada para enfrentar la grave crisis económica porque tiene hoy un mayor desarrollo tecnológico y capacidad innovadora”.

Mucha retórica, muchas medidas, mucha innovación y mucho futuro. La culpa de la crisis en España, en definitiva, es de otros.

Como resumen, me quedo con el titular del ABC: “El pesimista aterrador despierta al optimista antropológico”.

Archivado en España | Fecha: 18 de Marzo de 2009 | 5 comentarios »