El lunes pasado, 16 de marzo de 2009, el Diputado Popular en el Congreso Manuel Pizarro impartió un discurso ante la Asociación de Exconcejales Democráticos de Zaragoza (que curiosamente preside Luis García-Nieto, ilustre socialista de la capital maña, teniente de alcalde del medallista Antonio González-Triviño -ver Días de Vino y Rosas-).
El expresidente de Ibercaja y Endesa entró en valoraciones económicas, explicando su versión de la crisis, sus causas y sus posibles soluciones.
Ente otras cosas, advirtió que la tasa de morosidad rondará el 8% este año y alcanzará el 10% el próximo, lo que generará “un agujero” en el sistema financiero español y obligará a recapitalizar algunas de sus entidades.
Asimismo, Pizarro propuso sanear de raíz el sistema financiero si realmente es necesario para “no enmascarar” los problemas de algunas entidades con proyectos de fusión en los que se pide dinero público.
Manuel Pizarro, hoy tan rememorado en su debate-profecía contra Pedro Solbes (no falló ni una), cree que la crisis se veía venir, que va para largo y aconsejó con diferenciar entre la banca comercial y la de inversión, con el objetivo de garantizar los depósitos de los ciudadanos y no destinar dinero público a proteger el de los accionistas. También defendió la creación de un supervisor financiero de carácter mundial “que garantice la transparencia y que imponga sanciones adecuadas al que no lo haga bien”.
El Periódico de Aragón: Pizarro avisa de que la morosidad alcanzará el 10% el año que viene.