En el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza celebrado el 27 de marzo de 2009, Izquierda Unida presentó una moción por la que pedía eliminar la exención “subjetiva” en el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) de que goza la Iglesia Católica, a la vez que pedía la elaboración de un informe sobre la cantidad de dinero dejada de ingresar a las arcas municipales por tal exención.
Según el concejal de IU, José Manuel Alonso, la exención “contraviene el derecho comunitario y vulnera el principio de igualdad ante la ley”, quejándose de que genera una “ausencia de ingresos en las arcas del Estado y del Ayuntamiento”.
Me encargaron contestar a la moción por parte del Partido Popular, y pensé en comparar la cantidad que ingresaría la Iglesia Católica a cuenta del ICIO en Zaragoza -según el área de Hacienda, entre 25.000 y 30.000 euros al año-, con el gasto social de la Iglesia en Zaragoza, que según datos que me facilitó el Arzobispado fue de 17 millones de euros en 2008. No voy a ponerle adjetivos, únicamente pego a continuación el extracto del acta de la sesión para quien quiera conocer más detalles.
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Si tenemos en cuenta que por el ICIO el equipo de gobierno previó en enero de 2008 unos ingresos de 22 millones €, y que al final del ejercicio se terminó con el reconocimiento de unos derechos de cobro de 24 millones €, no parece cumplirse, como se deduce de su texto, que la crisis haya provocado una caída en el ingreso de este impuesto. Y dicho esto, ese incremento no se debe a la Expo, porque las obras relacionadas con Expo estaban bonificadas en un 95%.
Sí que resulta más curiosa la justificación legal que hace; porque esa Ley 39/1988 de Haciendas Locales, no prevé la exención de la Iglesia pero porque no prevé ninguna exención de ningún tipo, las exenciones están basadas en otro Real Decreto, en el 2/2004, que habilita estas exenciones que, como usted decía, efectivamente, viene recogida en una Orden Ministerial; esto es correcto; ahora bien, con lo que ya no estamos tan de acuerdo es con las afirmaciones que realiza a continuación y que ha vuelto a manifestar ahora, puesto que tal exención es un tributo que se crea posteriormente, se crea después de la Constitución, se crea a propósito de los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede en 1979 y si ustedes lo creen contrario a la Constitución, tienen un medio, que es presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional y para ello incluso pueden pedir consejo al Sr. Belloch, que es un jurista de reconocido prestigio y últimamente se nos está especializando en asuntos de naturaleza eclesiástica.
Dicho esto, de su redacción podría deducirse una peligrosa asociación de ideas porque mezcla una exención que disfruta la Iglesia con una crisis económica actual, cuando, como le he dicho, no afecta gravemente al ICIO, y por otro lado elude un hecho evidente y es que la Iglesia realiza labor social y más aún cuando hay tiempos de crisis.
Por ese motivo, si aprobásemos el primer punto de su moción, le pediríamos que aceptase, usted que es partidario del juego limpio, seguro que lo haría, que el Ayuntamiento instase al Arzobispado a realizar un informe detallando cuánto ahorra a las instituciones aragonesas por la labor social que realiza en la ciudad de Zaragoza.
Vamos a evitarle este trago, dándole los datos de 2008 en Zaragoza capital que son los siguientes:
Cáritas Diocesana, 4.500.000 € en 2008, destinados a labor social y asistencial en Zaragoza;
Hermandad del Santo Refugio, 1.500.000 €;
Comedor social parroquia Nuestra Señora del Carmen, 816.000 €;
Comedor social parroquia San Antonio de Padua, 210.000 €;
Asociación Ainkaren Parroquia San Antonio de Padua, 250.000 €;
Comedor social Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, 91.000 €.
Hasta aquí llevamos 7.500.000 euros. Y luego, el Arzobispado de Zaragoza en los últimos 6 años ha construido 3 centros parroquiales por valor de 6.800.000 € y paga el sustento a 300 sacerdotes, que no es una cifra escandalosa, son 800 euros al mes, lo que supone 2.880.000 € para personas que desarrollan labor apostólica en Zaragoza. Estará de acuerdo en que, aunque para usted la labor apostólica igual no es estrictamente labor social, eso no significa que no lo sea para todas las personas que hace uso de los servicios que se ofrecen por la Iglesia en las distintas parroquias. Pero, bueno, sumando todas estas cifras, obtenemos un total de 17 millones de euros.
17 millones de euros es una cifra muy parecida a la que cobró el Ayuntamiento por el ICIO en todo el ejercicio 2008 y 17 millones de euros es además la mitad de lo que gastará el Ayuntamiento, si lo gasta, en el ejercicio 2009 en Acción Social. En una exención que no es tan anómala, si tenemos en cuenta que el ICIO tiene bonificaciones de hasta el 95% cuando concurren circunstancias sociales. Por ejemplo, en el Casco Histórico, el Distrito que usted preside, hay bonificaciones del 90% por actuaciones de mejora urbana y adecuación de recorridos históricos. También hay altas bonificaciones por obras de carácter privado, que son a las que usted hacía referencia, cuando lo que se construyen son hospitales, residencias, colegios o centros de agentes sociales, así como para viviendas de protección oficial u obras que son destinadas a mejorar las condiciones de vida de los discapacitados.
En el Partido Popular, sinceramente creemos que tiene que justificar ante su público la base ideológica que se le echa de menos en ocasiones cuando toma otra serie de medidas en este Pleno; pero otra cuestión es hacer de todo esto una pura cuestión ideológica, porque se corre el riesgo de caer en el maniqueísmo y no todo es al cien por ciento ni bueno ni malo.
Votamos en contra porque la moción para nosotros desprende cierto tufillo anticlerical, más propios de otras épocas, ciertamente trasnochado y es un gesto cara la galería que hemos constatado viendo a la cruzada a la que usted hacía también referencia que han emprendido ustedes contra esta exención de un impuesto municipal hasta en el Parlamento Europeo o la Comisión Europea.
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En un alarde de elegancia, y obviando la argumentación aquí expresada, IU me tenía preparada la lectura de unos versos de Machado:
La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma inquieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
Hasta el siguiente pleno.