Esta mañana los concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza hemos asistido atónitos a la entrega de la medalla “Defensor de Zaragoza” que concedía la Fundación 2008 a la Vicepresidenta del Gobierno de Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega.
Esta señora se piensa que es un dechado de virtudes, y que los concejales del PP hemos asistido por su bonita cara o para contemplar su último modelito, porque ha correspondido nuestro gesto institucional de respeto con los premiados, sean del color político que sean, con un demagógico mitin sobre la crisis mundial y el tremendo rol que está desempeñando el PP en ella.
Nos ha culpado de no arrimar el hombro. Y la tía miraba a la bancada popular como si toda la que está cayendo fuese culpa nuestra, sin movérsele ni un solo pelo de su impertérrito flequillo. Con esas alusiones políticas ha empañado el significado de la medalla que ha recibido.
Por todo ello, hemos advertido a Belloch que rechazaremos los actos organizados que en principio reconocen la labor de defensa de los intereses colectivos de la ciudad, si se convierten en actos políticos y de lucimiento personal de los abatidos ministros del PSOE, y sobre todo, si se utilizan como un instrumento para el ataque político contra el Partido Popular.
La Vicepresidenta nos ha correspondido con un discurso más propio de un mitin en plaza de toros que de la aceptación de una medalla otorgada por los representantes de una ciudad. Por lo que “alguien” debería enseñar modales a esta Señora -o Señorita-, pues ha estado completamente fuera de lugar.
Medalla “Defensor de Zaragoza”, y un cero patatero en elegancia, educación, formalidad, protocolo y saber estar.
Como ejemplo de lo sucedido, aquí la vemos nuevamente perdiendo el control, pues supuestamente enseña Educación para la Ciudadanía, y en realidad termina haciendo campaña electoral con unos bebés.