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Editorial de ABC, viernes 29-05-09

La campaña electoral no está discurriendo como desearían los dirigentes del PSOE. La imagen de este partido se está asociando por días a mensajes negativos, que no hacen sino trasladar a la campaña la situación general de confusión y parálisis en la que se encuentra el Gobierno. Buena muestra de este estado de coma político fue la suspensión del pleno del Congreso de los Diputados previsto para ayer, porque el Ejecutivo no tiene remitidos a la Cámara nuevos proyectos de ley o normas de rango similar. En plena crisis económica, la ausencia de iniciativas legislativas es el síntoma más objetivo de la falta de un gobierno con verdadera fuerza política.

A mayor abundamiento, el brote de gripe A en las dependencias militares de Hoyo de Manzanares ha puesto en evidencia la descoordinación entre Sanidad y Defensa y la falta control de la Vicepresidencia Primera sobre la sincronización de los departamentos ministeriales.

La polémica reavivada ayer mismo sobre el uso por Rodríguez Zapatero de un avión militar para actos partidistas -lo que nunca hizo José María Aznar- y las dudas más que razonables sobre la ilicitud ética y jurídica de la actuación de Manuel Chaves en la concesión de ayudas a la empresa en la que trabaja su hija, están tiñendo de oscuro la imagen electoral del PSOE. El proceso penal contra Baltasar Garzón añade un reflujo de opinión contra el aprovechamiento político que hicieron los socialistas de algunas decisiones de este juez.

Es evidente que, además, el ambiente social no acompaña a los socialistas. La crisis ha hecho más exigentes y desconfiados a los ciudadanos frente a manipulaciones propagandísticas. Cuando la situación económica era favorable, resultaba fácil cargar contra la derecha.

Ahora, el desprestigio de la izquierda como gobernante parece estar variando el sentido de la percepción de los electores, algo que se refleja incluso en el grado de conocimiento y de valoración de los cabeza de lista al Parlamento europeo. Mayor Oreja es mucho más conocido que Juan Fernando López Aguilar y algunos sondeos lo sitúan por delante en valoración popular, rompiendo así la tendencia que lastra a los candidatos del PP y pese a la contumacia socialista en presentar al ex ministro del Interior como representante de la derecha dura y extrema.

No era difícil prever que la imagen pública de Jaime Mayor Oreja seguiría vinculada a grandes logros en la lucha contra ETA y a una forma muy serena de hacer política. Los socialistas no han intuido correctamente el cambio de ciclo y hasta sus guiones para los vídeos de campaña siguen anclados en 2004, aparte de generar efectos en contra por describir una Europa ultra y hostil, que ofende la imagen de nuestros socios europeos.

También es probable que el PSOE se esté resintiendo de la falta de perfil político en algunas de sus más recientes incorporaciones, tanto a la dirección del partido como al Gobierno, lo que no ha impedido que asuman importantes responsabilidades, quizá excesivas para sus méritos previos. Aun así, el PP no debe dar por ganadas estas elecciones, porque el PSOE también es una marca política sólida, asentada en una amplia organización. Pero Zapatero va a necesitar algo más que vivir de las rentas de su partido para ganar el 7-J.

Archivado en España, Europa | Fecha: 29 de Mayo de 2009 | 5 comentarios »

…y se pasan al PP… ¿Por qué?

Los jóvenes son los principales damnificados de la política de ZP. No es de extrañar que, como vienen demostrando los barómetros del CIS, los nuevos votantes opten mayoritariamente por el PP que le saca al PSOE más de 4 puntos en intención directa.

¿Hay motivo? Para los jóvenes sí y son estos:

1. Despido libre: el paro juvenil alcanza el 35%.

2. Aborto libre: ZP no deja a los jóvenes ni fumar ni tomarse una cerveza pero sí abortar sin permiso paterno.

3. Precariedad: la temporalidad de los jóvenes supera el 50%.

4. Subsidio del día después: más de la mitad de los nuevos parados son jóvenes, el 80% tenía un contrato basura.

5. La deuda de ZP: alcanza ya el 8% lo que supone que cada joven tendrá que trabajar año y medio para pagar las deudas de ZP.

6. Vivienda: el joven debe destinar más de la mitad de su sueldo a pagar hipoteca, 10 puntos más que en 2004.

7. Canon Digital: más de 500 Millones de euros pagan los jóvenes al sindicato de la ceja por la compra de móviles, ordenadores, CDs…

8. Nuevo canon telefónico: los jóvenes pagarán más caro el acceso a internet y el móvil para que sus abuelas vean la tele de ZP sin anuncios.

9. Plan Bolonia: con la excusa de Europa, ZP recorta titulaciones y provoca el malestar de los universitarios.

10.Recorte de becas: recorte de 15 millones de euros en becas.

11.Injusticia territorial: la política lingüística de ZP provoca desigualdades territoriales en el acceso al mercado laboral y a la educación.

12.Asignaturas doctrinarias: las principales energías de ZP en materia educativa se han orientado a imponer la Educación para la Ciudadanía.

Archivado en España | Fecha: 28 de Mayo de 2009 | 3 comentarios »

centre-for-european-reform-influencia-espana-politica-internacional-zapatero.jpgCon este singular título comienza el artículo que firma Charles Grant, director del Centre for European Reform (CER), uno de los más reputados think tanks del Reino Unido.

Si bien, resulta aún más inquietante el contenido que el título, porque, ¿es esta la percepción que se tiene de España en el extranjero?

Dejando de lado alguna hipótesis de escasa relevancia, destaca por unas acertadas valoraciones, en que cuestiona abiertamente la influencia del Gobierno de Zapatero en la escena internacional, y acusa directamente al Presidente de la escasa visibilidad de España en la política exterior.

El artículo es demoledor, sobre todo si tenemos en cuenta que el CER está encuadrado en la órbita de los Laboristas británicos de Gordon Brown y Tony Blair, presumibles amigos del PSOE.

A continuación, unos extractos del artículo traducidos.

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El papel de España en la UE encierra una extraña paradoja. Aunque se trata de uno de los Estados miembros más europeísta, es el que menos influencia tiene de los seis países más grandes. Durante los cinco años de presidencia de José Luís Rodríguez Zapatero, la influencia española en los consejos europeos ha menguado. Italia y Polonia, junto con otros países más pequeños como Holanda y Suecia, a menudo tienen más voz en la creación de políticas de la UE.

Zapatero tampoco se ha distinguido demasiado en la economía mundial o en cuestiones diplomáticas. Inventó la «Alianza de Civilizaciones», y se las arregló para ser admitido en las últimas reuniones de los jefes de Gobierno del G-20, aunque España no es miembro del G-20. Sin embargo, Zapatero no aportó demasiado a los debates del G-20. En muchos de los asuntos políticos clave a los que se enfrenta actualmente la UE -como Rusia, Afganistán, Pakistán, Irán, la regulación financiera, el gobierno de la eurozona y el cambio climático- la voz española se ha quedado muda.

En una visita reciente a Madrid, no fui capaz de encontrar a ningún diplomático español que no estuviese de acuerdo con la afirmación de que España tiene menos peso del que le corresponde en la UE. Una de las razones es la personalidad del Presidente. No habla ningún idioma extranjero, y en los 18 años que pasó en el Parlamento antes de convertirse en presidente, apenas viajó. No ha realizado ningún esfuerzo serio para forjar alianzas con otros líderes o con otros países.

Los intereses de Zapatero están en España donde, indudablemente, su política interior ha tenido éxito. La política exterior de Zapatero ha sido popular en el plano nacional. Pero esa política ha contribuido al segundo factor que ha obstaculizado la influencia de España dentro de la UE: en muchos asuntos importantes, España se encuentra en un extremo del espectro de los Estados miembros.

En lo referente a Rusia, España culpa a Occidente por muchas de las recientes dificultades en la relación entre Rusia y la UE, y a menudo argumenta (junto con Alemania e Italia) que la UE no debería criticar a los rusos. En cuanto a China, España es la menos crítica en cuestiones de derechos humanos, pero es la que más apoya las medidas proteccionistas contra los productos chinos. En lo que respecta a Irán, España (junto con Austria, Grecia y Chipre) se ha posicionado en contra de sanciones más severas en caso de que la nueva iniciativa de Obama de involucrar a Teherán no logre persuadir a los iraníes de que cambien su política nuclear. Y con Cuba, sigue una línea más suave que la mayoría del resto de Estados miembros.

En todos estos asuntos, España está en desacuerdo no sólo con la mayoría de sus socios europeos, sino también con Estados Unidos. Ese patrón de comportamiento se repitió en febrero de 2008, cuando España resistió a la presión de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Alemania para unirse a la mayoría de los países de la UE y reconocer la independencia de Kosovo.

En todos los países europeos, la política interior influye en la política exterior. Pero en España ese vínculo es particularmente fuerte. Zapatero se muestra por lo general reacio a tomar decisiones en cuestiones de política exterior que puedan desagradar a los militantes socialistas. El partido ejerce el control del Ministerio de Asuntos Exteriores por medio de secretarios de Estado y asesores ministeriales elegidos políticamente.

Algunos funcionarios españoles me comentaron que el Gobierno de Zapatero tiene intención de desempeñar un papel más enérgico en la UE. Afirman que tanto la presencia de Obama en la Casa Blanca como la presidencia española de la UE en la primera mitad de 2010 ayudarán. Espero que así sea, aunque tengo mis dudas. En marzo, la Ministra de Defensa española anunció que España retiraba sus tropas de la misión de la OTAN en Kosovo. Ni la administración Obama ni el Ministerio Español de Asuntos Exteriores fueron advertidos de antemano. Esto no sentó bien en Washington, donde recordaron que Zapatero retiró unilateral y apresuradamente a los soldados españoles de Irak en 2004.

Una de las razones de mi escepticismo es que, aunque la política exterior de EE.UU. ha cambiado con Obama, los puntos de vista de Estados Unidos y España están todavía demasiado alejados en algunas cuestiones clave como Rusia, Irán, Cuba y los palestinos. La segunda razón es que la personalidad del presidente no cambiará. Sus principales intereses seguirán estando en el ámbito doméstico.

Archivado en España, Europa | Fecha: 25 de Mayo de 2009 | 9 comentarios »

El PSOE ha decidido recurrir de nuevo al viejo recurso del voto del miedo, después de las bajezas del doberman y el “usté va a bajá las penzioné”. Ha colgado un vídeo en su web electoral en que asocia al PP con el despido libre, cuando es el PSOE quien va camino de los 5 millones de parados (creando una nueva noción laboral, la de “despido en caída libre”), mostrando un sacerdote (persisten en su enfermiza política anticlerical de estos últimos 5 años), un skin head y hasta personas de diversas nacionalidades (una mujer británica, un campesino italiano o una rancia aristócrata francesa).

7 personas en actitud radical, y con mensajes intransigentes, asociados a ideologías de ultraderecha. Parece ser que se han olvidado de que el PP gobernó 8 años, que este país prosperó, salió del agujero en que nos metió el gran Felipe, y fuimos respetados y admirados en Europa y en el mundo (el “milagro Aznar” que tanto escuece). Estas burdas tácticas electorales están más que trasnochadas, y sólo encuentran cobijo entre radicales e intransigentes.

El mensaje parece que ha calado entre -algunos- de sus seguidores, lo comprobé personalmente antesdeayer en el inicio de campaña en Calatayud (Zaragoza). Los que asistimos de buena fe a un acto que es sinónimo de democracia y libertad política, recibimos insultos que iban desde el clásico “fachas de mierda”, o un “os voy a matar” de un energúmeno que subido a una escalera colgaba un cartel del PSOE, a injurias impronunciables.

Así fomenta el PSOE la convivencia entre españoles, la tolerancia, y la democracia. Las alimañas están exaltadas, luego cabalgamos. Este es el PSOE de ZP: radical, insultante, maleducado, frentista, guerracivilista…

10 millones de españoles, votantes del PP, insultados por una nueva campaña del miedo, esta vez, infundiendo el miedo a la violencia, a la xenofobia y a la homofobia, presentadas como valores inherentes al votante del PP. No tienen vergüenza ni escrúpulos.

“El problema no es lo que piensan; es lo que van a votar”, sentencia el PSOE al final del vídeo.

Pues bien. El problema del PSOE no es su visión de los europeos, delatada por sus videos. El problema es que, desde sus coches oficiales, nos ven así a todos los españoles.

El problema no es que lleven 5 años diciendo “El Gobierno va a cambiar el modelo de crecimiento de este país”. El problema es que lo han conseguido: cada día somos pobres y tenemos menos empleo.

El problema no es que presuman de llevar España a la vanguardia de Europa. El problema es que han conseguido llevarnos a la vanguardia del paro, la deuda y el fracaso escolar.

El último hallazgo intelectual de estos mezquinos:

Y la respuesta del Partido Popular:

Archivado en España, Europa | Fecha: 23 de Mayo de 2009 | 5 comentarios »

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