La última hazaña que se le ha ocurrido a Rodríguez Zapatero, alias “el feminista”, es permitir a las menores de 16 años que aborten. El Presidente considera que esas chicas deben tener la posibilidad de, ante una “interferencia determinante“ en la comunicación con los padres, llevar adelante la que “es su decisión”.
“Es un derecho de la mujer y debe primar la voluntad de la mujer”. Zapatero llama “interferencia” al legítimo ejercicio de la patria potestad o la tutela. Lo razonable es que si los padres son los responsables legales de sus hijos, como mínimo deberían tener derecho a saber lo que hacen, a apoyarles y aconsejarles.
Mientras que una niña de 16 años no puede beber alcohol, comprar tabaco o ir a votar, sí podrá abortar.
El Gobierno trata de imponer un nuevo modelo de aborto sin consenso social, arbitrario en el plazo, e inconstitucional, que no garantiza la seguridad jurídica.
Pero lo peor de esta medida es que fomenta el aborto en menores de edad, pues siendo gratuito y no requiriendo la presencia o firma de los padres, no cabe duda de cual será en la mayor parte de los casos la elección de la menor. Si se elimina el consentimiento parental el aborto acabará siendo visto por las menores como un método anticonceptivo.
Debido a la alarma social generada por este anuncio, los políticos, padres, médicos y científicos han alzado la voz en contra de que menores de 16 años tengan la suficiente madurez para abortar solas. Hasta el propio PSOE está dividido en esta materia.
Las personas con sentido común están en contra. Según el Sondeo de Metroscopia elaborado para el País (publicado el 1 de de junio) el 64% de los encuestados se opone a que los menores de 16 años aborten sin permiso de los padres, y el 56% de los votantes socialistas también son contrarios a esta medida.
- Los diputados nacionales socialistas De la Rocha, Francisco Fernández Marugán y Ramón Jáuregui han mostrado sus dudas. Y los Presidentes de Castilla-La Mancha y de Extremadura, José María Barreda y Guillermo Fernández Vara, así como el expresidente extremeño Juan Carlos Rodriguez Ibarra se han mostrado en contra.
Y para finalizar, tenemos a ese genio del vocabulario español, la gran Bibiana Aído, que ha llegado a declarar que “el feto es un ser vivo, pero no es un ser humano“. Se comenta por si solo.
Además, la comparación de la Ministra Aído de que una joven de 16 años puede “ponerse tetas sin que sus padres lo sepan“ vuelven a poner de manifiesto el limitado vocabulario de la Ministra de igualdad que, además de ser chabacano y vulgar, no es propio del cargo que representa.