4. Una solución: importar la regulación de los mejores
Los costes de despido excesivos y el tratamiento desfavorable del empleo a tiempo parcial hacen que economías como la española generen poco empleo, mucho paro y mucha temporalidad. También incentivan la economía sumergida y reducen la competitividad de las empresas.
En casi todos estos aspectos España ocupa una posición extrema entre los países de la Eurozona 13. España es la primera en la tasa de paro y en el empleo temporal, la segunda en protección del empleo, la penúltima en el empleo a tiempo parcial, y la tercera en economía sumergida.
La economía española está muy cerca de las economías que más problemas tienen en la Eurozona y muy lejos de aquellas a las que le gustaría parecerse.
Esta situación extrema de la economía española sólo puede deberse a una regulación ineficiente de los mercados de trabajo. La flexibilidad de los horarios holandeses y la “flexiseguridad” que ofrece la regulación danesa, unidos a un seguro de desempleo muy generoso, son ejemplos dignos de tenerse en cuenta.
Los costes políticos de este tipo de reformas son altos. Pero terminar 2009 con otros 2 millones de parados + sería una verdadera tragedia para la economía española. Resulta sorprendente que todavía no se haya empezado a discutir públicamente, y de manera seria por parte del gobierno, una reforma que seguramente beneficiaría a todos.