El escritor Mario Vargas Llosa ha sido merecidamente premiado con el Nobel de Literatura. ¿A quién no le gustan sus novelas? En ellas nos cuenta historias de la gente, a Vargas Llosa no le interesa detenerse en los grandes sucesos, toda su maestría la despliega en sus descripciones del curso de la memoria.

También ha sido premiado por su compromiso político. Nunca ha rehuido debate alguno por espinoso que fuese. En el marco de la Fundación FAES participó en el Homenaje a Jean-François Revel con una intervención excelente que puedes consultar aquí.

En este campo, siempre he apreciado una frase que dedicó a José María Aznar, y que define a la perfección al buen mandatario. De el ex presidente dijo:

[…] de José María Aznar se pueden decir muchas cosas, pero quizá la más importante, la que finalmente quedará en los libros de historia, es lo mejor que se puede decir de un gobernante, y es que dejó su país mucho mejor de cómo lo encontró”.

Archivado en Liberalismo | Fecha: 11 de Octubre de 2010 | 2 comentarios »

Hace unos días se celebró el Campus FAES 2010. Si quieres consultar las ponencias y los coloquios lo puedes hacer desde los siguientes links.

Una propuesta reformista. Se trataron los siguientes asuntos:

Federalismo con cooperación, Desactivar la inconstitucionalidad, Renovación y refuerzo constitucional, Reforma, regeneración y rectificación, Crisis de las instituciones, Mejorar la Justicia, Voluntad de reformas, Visible sentimiento español, Respetar las reglas de juego.

La libertad en 2010: encrucijadas y oportunidades. Se trataron los siguientes asuntos:

El nuevo mapa del mundo, Cumplir las propias reglas, La libertad, 200 años después, Relevancia, rigor y fiabilidad, Merecer ganar, merecer perder, La proliferación nuclear, Pensamiento desordenado, Repensar el Estado, Un Gobierno débil y pálido, Populismo y pobrismo, Rescatar la democracia, La primera derrota del chavismo.

Estabilidad y reformas ante la crisis fiscal. Transcribo las intervenciones más relevantes.

José María Aznar: “(…) El Tribunal Constitucional ha rechazado la idea de que la Constitución expresa el deseo de la nación española de poner fin a su propia existencia. Porque ésa es la pretensión de los promotores del Estatuto, que consideran a la Constitución como una enorme disposición transitoria que sólo debía durar lo que ellos quisieran. Esto ya ha sido zanjado (…)”

Jerzy Buzek: “La cultura de la tarjeta de crédito debe acabar. Debemos pagar la cuenta. Si no, lo que estamos haciendo es dilapidar la herencia de nuestros hijos, y de los hijos de nuestros hijos”

Las consecuencias de la crisis financiera. Kenneth Rogoff: “La deuda pública sube como la espuma después de una crisis financiera porque el gobierno asume más deuda de la que puede permitirse”

Globalización, crisis y lucha contra la pobreza. Blanca Moreno-Dodson: “Esta crisis parece ser diferente de las anteriores para los países pobres por los ajustes que realizaron previamente. La caída del crecimiento económico ha sido menor y su capacidad para reponerse ha sido mayor”

La aritmética del ajuste fiscal. Jesús Fernández Villaverde: “¿Qué hubiera sucedido en España con una política fiscal diferente? Si hubiésemos practicado una política fiscal mucho más centrada en la contención de gasto, hubiéramos presentado un déficit aproximado del 7% del PIB en el año 2009, con un rango de incertidumbre razonable entre el 7% y el 8%, que nos permitiría no estar en el punto de mira de los mercados”

Emprendimiento e innovación. Peter Jungen: “El capitalismo es el mejor sistema para reducir la pobreza. Necesitamos más capitalismo. No hay alternativa al capitalismo, lo que hay que hacer es que funcione bien”

Reformas ineludibles.

Juan Velarde: “España padece un fuerte problema institucional, en tanto dedica una parte importante del gasto público a financiar toda una serie de instituciones que frenan y no activan el conjunto de la vida económica”

Elena Pisonero: “El euro no es una estación de llegada sino de partida”

Fernando Fernández: “Reducir el déficit estructural en España no es una opción sino una necesidad; sólo cabe discutir el cómo. Hay dos opciones: la fácil, que es la que ha llevado a cabo el Gobierno: reducir el gasto todo lo posible y aumentar los impuestos. Y la otra opción, que implica redefinir el Estado tal y como lo conocemos hoy, y redefinir los servicios públicos y el mecanismo de financiación de los mismos”

Mauricio Rojas: “Hay que refundar el Estado de bienestar. Es necesario abandonar el populismo y adoptar la responsabilidad fiscal. La reducción del gasto público no es un recorte de derechos que nos son tales. Es despertar de una ilusión”

Austeridad, reformas y credibilidad.

Antonio Beteta: “La economía española solo puede dirigirse al camino del reformismo, que es el camino de la prosperidad”.

Luis de Guindos: “Con un déficit público menor el año pasado España no estaría hoy en el disparadero de los mercados internacionales”

Juan Iranzo: “Para restaurar la competitividad de la economía española es necesario plantear un conjunto de reformas económicas que sean creíbles: consolidación fiscal, reformas de las pensiones, del sistema sanitario y de la Administración”

Joaquín Trigo: “De los últimos 30 años, en 10 de ellos hemos tenido una tasa de paro superior al 20%. Nuestro mejor registro ha sido del 8%, es decir, nuestro mejor dato ha sido peor que el peor de otras economías”

Lecciones de Argentina. Ricardo López Murphy: “La situación de España guarda parecido con la de Argentina en 2000 y 2001, y en Argentina no se ha logrado volver a la normalidad, se vive en la precariedad y la emergencia como situación regular”

Archivado en España, Liberalismo | Fecha: 26 de Julio de 2010 | Sin comentarios »

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Via elconfidencial | “Es mi hipótesis que la fuente fundamental de conflicto en este nuevo mundo no será ni la economía ni la ideología. Las grandes divisiones de la especie humana y las fuentes principales de tensiones serán culturales. La nación-estado seguirá siendo el actor más poderoso en la política exterior, pero los principales choques en la esfera global ocurrirán entre naciones y grupos de diferentes civilizaciones. El choque de civilizaciones dominará la política mundial. Las tenues fronteras entre civilizaciones serán las líneas de batalla del futuro”.

Firma estas líneas Samuel Huntington, escritas en su celebérrimo artículo The Clash of Civilizations, aparecido en 1993 en Foreign Affairs, y que fue el punto de partida para su libro homónimo de 1996. El autor intentaba dar una respuesta al devenir que esperaba al mundo tras la caída del comunismo.

Surgió como fuerte contrapunto a la posición del entonces neocon Francis Fukuyama quien, en “El final de la historia” (1992), había preconizado el triunfo absoluto de la democracia liberal como forma universal de gobierno y la reducción casi total de los conflictos internacionales como consecuencia de ello. “Un mundo más pacífico, pero también más aburrido”, afirmaba Fukuyama.

La popularidad de Huntington se disparó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 que, tras el conflicto etno-religioso de los Balcanes, puso de manifiesto la trascendencia de la cultura como elemento crucial del conflicto en la geopolítica. El elemento clave en la naturaleza de la civilización, afirma Huntington, es la religión. Igual que en el siglo XIX los conflictos bélicos venían marcados por el imperialismo y el dominio de recursos, y en el XX por la ideología (comunismo, fascismo, democracia liberal…), el XXI será el siglo de las luchas religiosas.

También estudió Huntington la conflictividad del Islam en sus relaciones con la mayoría de las civilizaciones con las que había trabado contacto a lo largo de su historia, y el choque que se avecinaba entre el Islam y Occidente. De ahí las críticas a su énfasis en este conflicto y no a las formas de superarlo (precisamente el título de “Alianza de Civilizaciones” proviene de la oposición al título del trabajo de Huntington).

Huntington puso el acento en la necesidad de recuperar el armazón cultural occidental como paso previo a mantener su influencia, sobre todo en un entorno en el que el cristianismo, elemento fundamental de la idiosincrasia occidental, estaba perdiendo fuerza. Según el pensador, para tener una clara señal de identidad es necesario reforzar el papel de cohesión cultural.

¿qué otras cosas podía hacer Occidente para conservar su poder? En el corto plazo, proponía: reforzar la unidad de acción occidental en sus líneas de actuación internacionales; incorporar plenamente a la esfera occidental a los países más avanzados de Latinoamérica y de Europa del Este; potenciar la cooperación con Japón y con Rusia; limitar el poder militar del Islam y de la civilización confuciana (China y acólitos); evitar la conversión de pequeños conflictos inter-religiosos (como Darfur) en conflictos más globales; moderar la reducción del arsenal bélico Occidental; mantener superioridad militar occidental en el Este y en el Suroeste de Asia; fortalecer las instituciones internacionales y legitimar a través de éstas los intereses y valores occidentales promoviendo la involucración de potencias no occidentales. Por supuesto, para el autor es clave el fomentar la natalidad entre los occidentales para evitar su decadencia.

En el largo plazo sus propuestas son las siguientes: integrar a potencias no occidentales que se han propuesto modernizarse por la economía, tecnología y poder militar sin asumir plenamente los valores occidentales; promover el entendimiento entre los occidentales de los principios filosóficos y religiosos que nutren las otras civilizaciones para desde esa base identificar elementos comunes entre civilizaciones occidentales y no occidentales con el objeto de sentar bases de entendimiento común.

Huntington defendía que la relación entre cultura y sistema político era total, de ahí la dificultad de exportar el modelo de democracia occidental, y por lo tanto, su oposición a la guerra de Irak.

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Otro interesante artículo sobre Huntington, el de Mercedes García Quintas, en LegalToday, link

Archivado en Liberalismo | Fecha: 5 de Enero de 2009 | 6 comentarios »

lassalle-liberalismo-nicolas-sarkozy-partido-popular.jpgSe habla estos días de Afinidades despectivas -algunos medios, con una sorprendente virulencia-, nuevo artículo publicado en El País por José María Lassalle, diputado en el Congreso y Secretario de Estudios del PP.

Lassalle está considerado el principal ideólogo con que cuenta el PP en la actualidad.

Dice uno de sus colaboradores que podemos simplificar la concepción liberal de Lassalle añadiéndole el concepto de igualdad.

Quizá el liberalismo que propugna Lassalle podamos asimilarlo o esté influenciado por el de Nicolas Sarkozy, empeñado en enterrar -con la colaboración de sus néoréacs- la herencia intelectual relativista de mayo’68, y que hablan sin tapujos de 2 conceptos que la izquierda, en su afán por apropiarse en exclusiva de lo que no le corresponde, considera antagónicos, pero que no lo son, como demostró el Partido Popular en sus 8 años de gobierno: el “liberalismo social”.

A este respecto, Lassalle publicó un controvertido artículo el pasado 21 de abril bajo el título de Liberalismo antipático -consensuado con Mariano Rajoy- en respuesta a la conocida conferencia que pronunció Esperanza Aguirre en el Foro ABC. Sin ánimo de refrescar la polémica, sino con la sana intención de ilustrar a cuantos guste participar de los debates de ideas, transcribo a continuación algunos de esos párrafos que conforman y resumen el ideario liberal popular actual, en palabras de Lassalle:

[Somos liberales]. Lo demuestra el programa con el que concurrimos a las elecciones del 9 de marzo. En él se dice que somos “una formación política de centro” (punto 7) que “asume la tradición del liberalismo español surgida de la Constitución de Cádiz” (punto 8). Un partido que defiende la “libertad porque es el fundamento de la dignidad de la persona y el motor del progreso y el bienestar de las sociedades” (punto 9). Asimismo creemos en la “igualdad porque sin ella hay arbitrariedad, privilegio y discriminación, y porque asegura un orden de justicia gobernado por el imperio democrático de la ley” (punto 10). Reclamamos el “protagonismo de la sociedad civil a la hora de liderar los cambios que demanda nuestro país” (punto 16) y abogamos por el “reformismo como garantía de progreso y bienestar y de la igualdad de todos los españoles dentro de una economía libre” (punto 17). Por último, se afirma que la “política debe ejercerse desde la moderación y el respeto a las opiniones de los demás”, apostando por el “consenso y el desarrollo de políticas incluyentes, especialmente cuando éstas interesan a los fundamentos de nuestra convivencia” (punto 18).

[…] Hoy, el liberalismo ha experimentado profundas adaptaciones a los desafíos y retos de la globalización postindustrial. Lo explica Dahrendorf cuando en El recomienzo de la historia señala que el liberalismo ha de ser capaz de defender la libertad “tanto de la jaula burocrática de la servidumbre como de los peligros del fundamentalismo del mercado”. Por eso, quienes defendemos el liberalismo dentro del Partido Popular debemos ser conscientes de que el ejercicio de la libertad ya no sólo debe operar en un sentido negativo y anti-estatista, sino también de una forma positiva, proyectando una dinámica incluyente e igualitaria que anteponga la independencia de la persona frente a las intromisiones de aquellos que practican la arbitrariedad, la intolerancia, la intransigencia y la ortodoxia, vengan de donde vengan, que es lo que defienden los actuales principios de nuestro partido y lo que mantiene Mariano Rajoy en sus discursos desde que asumió su presidencia en 2004.

[…] Si queremos avanzar posiciones electorales debemos trazar con más precisión aún una frontera que sustituya la vieja polémica estatistas-liberales, por otra que exprese nuestra beligerancia frente a las tentaciones arbitrarias y populistas que coartan la independencia tolerante, crítica, moral, intelectual, política, religiosa, social y económica de la persona. Desde esta plataforma, e insistiendo y profundizando en ella, no cabe duda de que estaremos en condiciones de ganar las próximas elecciones generales”.

Archivado en Liberalismo | Fecha: 17 de Septiembre de 2008 | 5 comentarios »

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